Como Agrandar El Pené

Consejos para prevenir la eyaculación precoz y disfunción eréctil

Popularmente conocida como impotencia, la disfunción eréctil afecta a más del 12 por ciento de la población masculina, según el Estudio de Epidemiología de la Disfunción Eréctil Masculina, provocando  la incapacidad para mantener la erección durante una relación. Además, según el Estudio Demográfico sobre Eyaculación Precoz el 43 por ciento de los hombres  presenta eyaculación precoz, es decir, es incapaz de controlar el reflejo eyaculatorio bajo un nivel de excitación sexual.

La disfunción eréctil es una enfermedad cardiovascular derivada de una incorrecta irrigación sanguínea del pene. Por este motivo, Rafael Prieto, presidente saliente de la Asociación Española de Andrología (Asesa) y coordinador de la unidad de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva del Servicio de Urología del Hospital Reina Sofía, en Madrid, señala que “todos los pacientes con disfunción eréctil son cardiópatas hasta que se demuestre lo contrario”. Además, el experto señala que esta patología no depende de la edad, aunque los vasos sanguíneos se vayan debilitando con el tiempo.

Por su parte, la eyaculación precoz está relacionada con el sistema nervioso. De hecho, Ana María Puigvert, andróloga y expresidente de Asesa, apunta que “el cerebro es el primer órgano sexual”. Esta patología puede aparecer desde el inicio de la vida sexual del paciente o adquirida espontáneamente. Además, tiene un componente traumatizante, tanto para el hombre como para la mujer, que pueden derivar en posibles cuadros de ansiedad y posibles trastornos, como es el alcoholismo.

Posibles recomendaciones
Estas dos enferemedades tienen un gran impacto en la calidad de vida de los hombres y, pese a su alta incidencia, los expertos indican que muchos casos se pueden prevenir siguiendo estos consejos:

Llevar una vida sana
Los problemas del corazón y la hipertensión pueden contribuir a la disfunción eréctil, ya que derivan en una mala circulación de la sangre. En el caso de los pacientes con cardiopatías, el miedo a recaer también puede ser una causa de esta enfermedad.

Evitar el consumo de alcohol y tabaco
Estas sustancias son nocivas porque provocan un descenso de la testosterona. “Que el alcohol retrasa la eyaculación es un mito”, señala Prieto.

No tratar de autodiagnosticarse
Utilizar Internet para evaluar las causas de la eyaculación precoz puede tener consecuencias dañinas para el paciente. Mucho peor es adquirir medicamentos no registrados para tratar estas enfermedades ya que, en el mejor de los casos, tendrán efecto placebo.

Acudir al especialista
Cuando tenga este tipo de patología, lejos de apostar por remedios caseros y otro tipo de medicamentos, Puigvert recomienda ponerse en manos de un especialista que encuentre el diagnóstico adecuado para cada paciente.

Nuevo banco de datos de ambas enfermedades
Ante la importancia de ambas enfermedades, Asesa coordinará el Proyecto PANDORA, un estudio que nace con el objetivo de aportar una visión general sobre la disfunción eréctil y la eyaculación precoz en los hombre españoles. Los primeros datos verán la luz la próxima primavera.

El objetivo de este tratado epidemiológico será describir los primeros síntomas y tratamientos a seguir en la consulta del urólogo y ofrecer un diagnóstico apropiado, pero también conocer las actitudes de la sociedad y de la población masculina sobre esta patología y, finalmente, establecer las recomendaciones para poder mejorar en su detección y profilaxis en España.

Para lograr estas metas, PANDORA realizará encuestas con tres públicos objetivos distintos: la población general, para dar a conocer qué saben los españoles sobre esta enfermedad y establecer si hay otros factores que influyen en ella (como son la situación laboral y la presencia de otras enfermedades, por ejemplo); encuestas a los pacientes para informar de los hábitos y orígenes de la enfermedad y, por último, a los urólogos, para homologar un tratamiento a esta dolencia. Este último, es un hecho sin precedentes hasta la época, ya que su predecesor, el Estudio Atlas (2013), solo preguntaba a médicos de atención temprana.

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La verdad sobre el sexo masculino

Cuenta el psicólogo José Bustamante que, cuando en alguna reunión explicó que estaba escribiendo un libro sobre sexualidad masculina, le dijeron cosas del tipo: “¿Un libro sobre sexualidad masculina? Yo te lo escribo en medio folio y me sobra espacio. Los hombres son muy simples”. Ahora, meses después, ese libro no sólo lo ha terminado (¿En qué piensan los hombres?, Paidós), sino que ha conseguido llenar más de 300 páginas sobre el argumento. Al parecer, hay tema. “Cada día en mi trabajo me encuentro con más mujeres que me preguntan: ‘¿Qué les está pasando a los hombres? De verdad que yo no los entiendo’”. ¿Qué ocurre? Ha llegado el momento de desmontar algunos lugares comunes.

Los hombres siempre están dispuestos a tener sexo ¿Seguro? En el imaginario popular, está asumido que ellos tienen pensamientos sexuales constantemente y que, al final, ellas son las que toman la decisión de ir a la cama, porque, si dependiera de ellos, no harían otra cosa. En el verano del 2009 Arnold Schwarznegger confesó que su esposa le había castigado con varios días sin sexo por apoyar a George W. Bush (años después se divorciaron, pero esta es otra historia). Pues bien, José Bustamante cree que no es verdad que los varones estén siempre obsesionados con el monotema. Y tampoco es cierto que ellas estén desinteresadas. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Sex Research en el 2011, el número de pensamientos de los hombres jóvenes acerca del sexo ascendía a 19 veces por día, mientras que las mujeres registraban una media de 10 pensamientos… que aspiran a convertir en realidad. Y tal vez este sea el punto clave.

“Ahora ella es la que pide sexo. Y el hecho de que lo diga produce cierto descoloque. De alguna manera se están intercambiando los cromos. Las mujeres ya no tienen problema en buscar en el sexo un mero intercambio de placer. Hay hombres que me dicen en la consulta que se sienten utilizados, que les gustaría quedarse abrazados en la cama después de hacer el amor. Algunos se sienten forzados a tener sexo. Se sienten un juguete. El sexo, para ellos, se ha vuelto… muy olímpico. Los hombres estamos un poco perdidos. Papeles siempre ha habido. Pero en la actualidad no se sabe quien interpreta qué. Hay quien vive mal la emancipación de la mujer. Creemos que se nos juzga nuestra masculinidad”.

Fernando Villadangos, psicólogo clínico, terapeuta de pareja, presidente de la sociedad de sexología Al-Garaia, y autor del libro Sexualidad masculina: ¿hombres o titanes (Al-Garaia), confirma que “uno de los problemas más frecuentes a los que nos enfrentamos en nuestra profesión es la falta de deseo masculina. En numerosos casos, ellos sienten demasiado la presión. A muchos hombres les choca que una mujer pueda tener más ganas de sexo que él. Todavía se agarran a su papel tradicional y están un poco desconcertados”. Arthur Miller, adelantado a su tiempo, ya lo escribió: “Los hombres temen el sexo más que las mujeres”. Y, efectivamente, según los expertos consultados, el miedo a fallar está en la base de la mayoría de los problemas de deseo de los hombres: miedo a perder la erección, a eyacular antes de tiempo, a que el tamaño no sea suficiente, a que ella no disfrute. Y, evidentemente, también hay que sumar el estrés, que provoca una disminución de la testosterona.

El varón siempre quiere acostarse por placer El cómico estadounidense Billy Cristal una vez en broma dijo: “Las mujeres necesitan una razón para tener sexo. Los hombres sólo necesitan un lugar”. Hay que ir al fondo de la cuestión: ¿por qué el hombre desea tener sexo? “Es verdad, antes el hombre practicaba sexo por placer. Pero está demostrado que hay varios motivos detrás del deseo masculino. En ocasiones los hombres buscamos sexo para sentirnos queridos, para asegurarnos que la relación sigue funcionando, para comprobar que a pesar de las discusiones y los problemas, la relación no peligra. Muchos varones utilizan el sexo para equilibrar carencias, cuando se sienten frustrados porque las cosas no van bien”, dice Bustamante.

Así que detrás de las apariencias y los tópicos habituales, ¿los hombres de hoy serían más sentimentales que sexuales? Cuenta Bustamante que un día Pau, un paciente suyo, se presentó a su consulta así: “No entiendo lo que les pasa a las chicas hoy en día. En cuanto les explico que me apetece tener pareja, que añoro compartir un domingo de siesta y cine, que me gustaría casarme o tener hijos en un futuro, actúan igual que si les dijera que tengo una enfermedad contagiosa. ¿Qué hay de malo en querer estar con alguien?”. Hace años tal vez alguien habría tachado a Pau de hombre poco… macho.

Algo está cambiando. Hoy en día cada vez más varones se sueltan para transmitir sus emociones. “A los hombres no nos han enseñado o no hemos aprendido cómo expresar los sentimientos con la facilidad con la que la mayoría de mujeres lo hacen y el sexo, para nosotros, es a menudo la única manera de decirlo. A pesar de la frialdad que a veces podemos mostrar, también somos capaces de amar, enamorarnos y si las mujeres nos pincháis, os aseguro que sangramos”, afirma Bustamante.

Ellos se excitan tal sólo apretando un botón A diferencia de las mujeres, que viven la sexualidad de una forma mucho más compleja, los hombres siempre estarían a punto para cumplir en la cama sin demasiadas dificultades: que no necesitan preliminares, que basta un conjunto sexy o un escote para activar en seguida sus fantasías… Pero los hombres también son complejos. Las estadísticas dicen que más del 95% de la población sufrirá una dificultad sexual en algún momento de su vida y un 60% acabará desarrollando un problema sexual. Según el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff, “el hombre adulto normal suele tener una insuficiencia eréctil cada 5 o 6 intentos de coito”. Así que el verdadero hombre no debería ser capaz de conseguir una erección con cualquier mujer, en cualquier momento y en cualquier situación. La medicina confirma que es así. El éxito del coito no es su responsabilidad, ni tampoco el fracaso su culpa.

Los hombres son infieles por naturaleza Esta tesis se basa en el patrón antropológico del hombre cazador, que persigue constantemente a mujeres fértiles para que sus genes se propaguen. Una vez más, los sexólogos coinciden: esto suena más bien a excusa (biológica). Hay hombres y mujeres infieles. Es una decisión personal, que no depende del sexo. “Lo que sí es seguro es que no estamos preparados (hombres y mujeres) para ser monógamos. Somos infieles por igual, sí; pero no igual. Aunque la tendencia empieza a cambiar, en la actualidad son muy pocas las mujeres que son infieles únicamente por sexo. Por lo general, buscan algo más, algo así como una infidelidad emocional”, indica Bustamante. Dijo una vez Sharon Stone que “las mujeres son capaces de fingir un orgasmo, pero los hombres pueden fingir una relación entera”. Pero tampoco es que los hombres que busquen aventuras sean esclavos de los caminos de la lujuria. “A veces la infidelidad obedece a un mecanismo de compensación, para buscar un equilibrio para seguir en una relación en la que no se es feliz. Los hombres somos muy cobardes en las relaciones y a menudo buscamos un pretexto fuera, antes que enfrentarnos a una conversación. Hay infidelidades que tapan estas dificultades y que, paradójicamente, mantienen unidas a las parejas”, señala Bustamante.

A los varones les cuesta más ponerse celosos Escena: ella le dice (a lo mejor mientras él mira un partido de fútbol): “No te molesta que quede con mi ex? ¿No dices nada? Vamos que te da igual... ¿Será que ya no me quieres?”. Como si el hombre, tan seguro de sí mismo, no pudiera ni siquiera concebir la posibilidad de que su pareja pudiera caer en la tentación. Tal vez porque hace años esto era más difícil que ocurriera (en cambio, en el pasado que el hombre viviera alguna aventura era casi tolerado). Los celos, evidentemente, no son cosa sólo de mujeres, dice Bustamante. Pero se viven de forma diferente. Ellas tienen más miedo a perder la pareja (esto genera tristeza, baja autoestima, etcétera), mientras que ellos sienten miedo a que se estén burlando de ellos o engañándoles (esto causa enfado, rabia, agresividad). Estos últimos también son celos.

El tamaño no importa El concepto se repite hasta la saciedad, pero la realidad es que para los hombres sigue importando. ¡Y mucho! Según Fernando Villadangos, “todavía todos se preocupan por rendimiento y tamaño, de acuerdo con un modelo falocrático que es obsoleto”. Por cierto, según la Asociación Española de Andrología, el tamaño medio del pene es de 13,5 centímetros. En Corea, la media está en 9,6 centímetros. Italia, Francia y Rusia oscilan entre los 15 y los 16. El 95% de los españoles goza de un pene perfectamente funcional. “Si la profundidad media de la vagina es de 9 a 12 centímetros, ¿qué utilidad sexual tendría un pene mayor?”, escribe Bustamante en su libro. Una vez que se tenga la talla mínima (siete centímetros), el placer sexual que se obtiene durante la penetración no tiene relación alguna con el tamaño. Pero para muchos hombres la falta de centímetros sigue siendo un problema. Es lo que, con cierta frivolidad, se ha llamado síndrome del vestuario. Y, si no, tomen nota de estos datos: 25.000 estadounidenses ya han decidido pasar por quirófano. Y, en España, según la Asociación Española de Andrología, en los últimos tres años se ha triplicado el número de hombres que recurre a la cirugía para aumentar el tamaño de su falo –en muy pocos centímetros, por cierto–, cuando el 90% de los que llegan al quirófano… ¡tiene un miembro normal!

Ellos siempre tienen orgasmos A diferencia de las mujeres, que suelen tardar más para acabar (y empezar) la relación sexual de manera satisfactoria (lo que les lleva, a veces, a fingir orgasmos), la biología indica que el hombre se excita más rápido y llega a la cota máxima del placer con más facilidad. Sin embargo, en contra de la opinión común, el orgasmo masculino está lleno de matices y no todo es tan fácil como parece. Se estima que entre un 3% y un 4% de los hombres tiene problemas para eyacular o para tener orgasmos. Las dos cosas suelen ir juntas (se eyacula después del orgasmo), pero no siempre es así. A veces se llega a eyacular por dentro. Puede ser una disfunción orgánica (a raíz de diabetes, fármacos o como consecuencia de alguna operación…) o fruto de un acto voluntario. Habría que mencionar aquellas técnicas orientales, como el sexo tántrico, que pretende, mediante ejercicios musculares en la zona pélvica, conseguir un orgasmo sin llegar a eyacular por fuera (sería tema para otro reportaje). Otras veces, en cambio, no hay orgasmo alguno y se habla, por lo tanto, de anorgasmia masculina. Consecuencia: las estadísticas indican que un 10% de los varones finge el orgasmo con su pareja. Motivos no le faltan: porque les cuesta alcanzarlo, sienten que van a perder la erección, no disfrutan, o les duele. Otra cosa es que sepan fingir tan bien como Meg Ryan en la película “Cuando Harry encontró a Sally” (1989).

El punto G masculino no existe Falso. Dicen las teorías científicas más recientes que el punto G existe, lo que ocurre es que hay ciertos tabúes. Se encuentra en el interior del recto, a unos 5 cm del ano y en la pared que da hacia la vejiga, en la próstata, un lugar rico en terminaciones nerviosas. Para estimular este punto bastaría, una vez dentro, hacer una presión hacia delante, como si se intentara tocar el pene desde el interior del cuerpo de él. Dependiendo de las culturas, esta búsqueda se ha asociado erróneamente a la homosexualidad, cuando los dos conceptos no tienen nada que ver. Una cosa es que el hombre desee ser estimulado en el punto G; otra son las opciones sexuales de cada persona. En todo caso, no hay que olvidar que el hombre también cuenta con muchas otras zonas erógenas más allá del pene. Desde la zona del periné (la que va del ano hasta los testículos), pasando por las orejas, la espalda y hasta los pezones, hay mucho donde elegir. ¡Los hombres se excitan de muchas maneras!

Los hombres son los que suelen llevar la batuta en la cama José Luis Arrondo Arrondo, jefe del departamento de Andrología de la Universidad de Navarra y autor del libro Historia íntima del pene (Elsevier), explica que este tópico hace tiempo que ha dejado de ser válido. “Hasta ahora, hombres y mujeres hemos sido víctimas del papel que nos ha tocado representar en el teatro de la vida y de la alcoba. Pero ahora la mujer ya no acepta el papel de madre sumisa que quiere tener hijos”, explica. Ahora ellas tienen la palabra. Y al macho, le toca responder. “Si el pene pudiera hablar, le diría a su amo que está harto de asumir tantas responsabilidades. La sexualidad del varón no debería estar fundamentada en el rendimiento ni en la cantidad. Por ello, es necesario acabar con muchos de los mitos existentes, tales como que el varón debe llevar siempre la iniciativa”, sostiene. Carmen Loureiro, especialista en inteligencia emocional, responsable del proyecto de aprendizaje social y emocional de la Fundación Eduardo Punset, acaba de publicar un libro, Maldito amor (Oniro), en el que comenta diez relatos de amor escritos por Marta Rivera de la Cruz. “Hay estudios que demuestran que una mujer disfruta más sexualmente con un guapo que con un feo. ¿Por qué no? Es así. Y otras investigaciones sostienen que cuando la mujer está ovulando tiende más a elegir hombres robustos, mientras que el resto de los días los prefiere más dulces. Todo esto, al final, afecta a la relación y hay hombres que están hechos un lío, están en tierra de nadie. Se cuestionan su valor sexual. Creo que estamos en un periodo de transición. Por ejemplo, la virilidad antes se asociaba a patrones de fortaleza física y valentía. Ahora no se trata de exhibir esta masculinidad, sino más bien liderazgo, simpatía”.


Ellos no han vivido ninguna revolución sexual No es cierto. Es más: el hombre está en ello. Es innegable que las mujeres llevan unos años de ventaja, a raíz de un proceso de cambio de costumbres que empezó hace unas décadas, desde 1968 en adelante (por lo menos en Occidente). Pero, de alguna manera, ellos están empezando. “Mientras las mujeres han roto los estereotipos y están dispuestas a todo, el hombre todavía busca un modelo que sustituya al del macho. El varón está empezando a vivir su propia revolución sexual y es una fase en la que el sexo fuerte puede verse desorientado o inseguro. Pero más que una crisis de la masculinidad, estaríamos casi ante una liberación sexual”. Este experto concluye: “Nosotros también podemos ser tiernos, cambiar pañales. Lo del macho nos estaba esclavizando. Ahora somos conscientes de que hay que compartir, no hay que rendir. Y esto libera mucho”.

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La verdad sexual masculina: la plenitud aparece a los 40

Entrar en la cuarentena es para muchos hombres sinónimo de pérdida del deseo sexual. En esta fase de la vida, en la que se entierran definitivamente las vigorosas actitudes sexuales de la juventud, “se genera una presión y una anticipación de problemas sexuales que no tienen por qué existir, lo que acaba provocando un daño gratuito en los hombres”, asegura el terapeuta sexual de la fundación Sexpol Roberto Sanz. Es más, los 40 es la edad ideal para experimentar una sexualidad “mucho más libre, creativa, y abierta a las fantasías”.

Relacionar determinadas disfunciones sexuales con esta fase de la vida es “un mito construido social y mediáticamente”, afirma Sanz. La disfunción eréctil, la reducción del deseo y el resto de aspectos vinculados con la decadencia sexual “son preocupaciones que no deberían tomarse tan en serio con estas edades porque un gatillazo puede ocurrir tanto a los 20 como a los 50 años, pero si ocurre en la cuarentena se sobrevalora su importancia y enseguida nos atemorizamos”. De hecho, es más perjudicial la “percepción propia de la decadencia sexual que la edad, de ahí que se origen disfunciones en gente joven, cuando fisiológicamente se está en pleno apogeo sexual”. A los 40 se han adquirido una serie de capacidades y libertades que todavía potencian más el apetito sexual
La mente juega un importante papel a la hora de vivir con plenitud la sexualidad y, por ello, es imprescindible superar los prejuicios construidos en torno a la masculinidad y la seducción de corte machista.

Para Raúl Padilla, sexólogo del gabinete de psicología Psicantropía, las circunstancias vitales determinan que al llegar a los 40 se experimente un renacer sexual o, por el contrario, un declive. “Esta fase puede ser una vuelta a la juventud si te das cuenta que se ha superado el tiempo de educar a los niños y te vuelves a centrar en el matrimonio. Además, se cuenta con una mayor experiencia y el conocimiento necesario para conseguir lo que realmente se quiere”.
La madurez vital y sexual

“A los 20 y a los 30 años la masculinidad te obliga a demostrar tu vigor, lo que se convierte en un temor a los cuarenta porque se piensa que no se va a estar a la altura para satisfacer a la pareja”, explica Sanz. Sin embargo, según anima el sexólogo, debe trabajarse justo la actitud contraria porque “con esta edad ya no se necesita demostrar nada al mundo y para conseguir una relación sentimental plena hay que empezar por valorarse sexualmente”.

La madurez no tiene porque ir en contra del disfrute en las relaciones íntimas. Por el contrario, debe influir positivamente “fomentando la estabilidad emocional y relativizando la preocupación por el qué dirán. Una de las claves es superar las ataduras de la sexualidad genital y experimentar nuevos horizontes, de este modo, añade el sexólogo, “se puede vivir una sexualidad mucho más plena y libre a los 40 que a los 20”.Un gatillazo puede ocurrir tanto a los 20 como a los 50 años.
El descenso de la libido comienza a convertirse en una realidad, en ocasiones, acompañada de episodios depresivos o de una irritación constante
La dimensión sexual se naturaliza a esta edad y con ello la reafirmación narcisista. Como añade Padilla, “se tiene mucho más claro lo que se quiere y se dejan de lado las tonterías para ir directamente al grano”. Esta capacidad es como un ‘reencuentro’ de la sexualidad propia que permite reafirmar el deseo y vivir la sexualidad con más profundidad que a edades tempranas.
Se puede decir entonces que a los 40 se producen una especie de ‘revelación’ sexual que se traduce en una mayor pretensión por probar nuevas experiencias sin el freno del sentimiento de culpabilidad.

¿Disminución del deseo e infidelidad?
Si bien muchos estudios relacionan la ‘crisis’ de los cuarenta con la reducción del apetito sexual por la supuesta disminución de testosterona (hormonas sexuales masculinas), hay que relativizar sus resultados porque “no tienen una base biológica y no son determinantes”, apunta Roberto Sanz. “La atracción física, que a estas edades puede ser menor, influye más en el deseo, pero a los 40 se han adquirido una serie de capacidades y libertades que todavía potencian más el apetito sexual”. Según Padilla, la pérdida paulatina de hormonas sí es una realidad testable que se refleja en una disminución del vigor y el deseo sexual, pero “se recompensa con creces por la veteranía”. Una de las claves es superar las ataduras de la sexualidad genital y experimentar nuevos horizontes
El aumento de las infidelidades en esta etapa vital también es un mito sin fundamento, pues se produce por “la personalidad de cada uno y no por la edad”, aunque sí es cierto que a los cuarenta muchos hombres necesitan demostrarse que todavía están en el ‘mercado’, lo que los puede llevar a engañar a su pareja para autoconvencerse de que su masculinidad no está en peligro.

Las dudas en la recta final de los 40
La sombra del envejecimiento tiene unos efectos psicológicos tales que hasta puede acabar con la libido. Las dudas sobre el fin de la sexualidad generan una serie de “preocupaciones que se deben combatir con fortaleza y serenidad” para no adelantar psicológicamente los procesos biológicos, explica Roberto Sanz. Este sentimiento también puede provocar una obsesión por “recuperar el tiempo perdido”, pero el reconocimiento de la propia experiencia debe funcionar como un punto de apoyo para aceptar el presente y el futuro próximo.Es imprescindible desprenderse de los prejuicios sobre la masculinidad


Naturalmente, el descenso de la libido y de la segregación de estrógenos comienza a convertirse en una realidad, en ocasiones, acompañada de episodios depresivos o de una irritación constante. Este es el momento de luchar contra los avatares del paso del tiempo y asumir las irregularidades de la pulsión sexual para potenciar el erotismo y salir así “victoriosos” de esta fase vital. El impulso de la experimentación y la reinvención vuelve a centrar el terreno de la sexualidad al rozar la barrera de los 50, asumiendo que “ya no se tienen 20 años, pero no por ello se debe tirar la toalla”.

Elconfidencial.com

7 maneras de despertar el deseo sexual del hombre en pareja

“Hoy no, querido. Tengo una jaqueca que me muero”

Esta frase la hemos oído todas: es la expresión estereotipada, supuestamente de mujeres que se dan la vuelta en la cama ante los intentos de acercamiento del marido desesperado.

Pero los estereotipos por definición no reflejan la realidad y la realidad es que no son las mujeres las únicas las que sufren de un déficit de libido y falta de interés sexual. También lo padecen los hombres. Y cuando lo hacen ellos, puede resultar increíblemente complicado de superar y conflictivo para las parejas. Muchas mujeres, cuando el marido evita el contacto sexual, acumulan sentimientos de vergüenza y remordimiento, incluso se culpan ellas mismas ser la causa del problema. Después de todo, es creencia general que todos los hombres están siempre dispuestos a tener sexo en cualquier momento y lugar. En este post te mostramos las diferentes maneras y trucos para despertar el deseo sexual del hombre, y a saber identificar si tiene algún tipo de carencia, sin olvidar que el aumento de pene devuelve la confianza en el sexo a los hombres, y suele ser el problema más común para su falta de libido puede ser la falta de autoestima; por ello la efectividad de un aumento de pene.

disfuncion-erectilEn este punto se puede ver lo peligroso que puede resultar hablar de sexualidad basándose en criterios de género y diferenciando las conductas en función de si se refieren y aplican al género masculino o al femenino. Los hombres se sienten muy frustrados cuando sienten falta de apetito  sexual, porque la condición choca con la definición-tipo comúnmente aceptada sobre la potencia sexual masculina. Las mujeres, cuando sus intentos son rechazados, comienzan primero a sospechar para luego sumergirse en sentimientos de inseguridad: se preguntan si su pareja no les estará engañando o si su pérdida de interés no se deberá a que haya ganado peso, si ya no se siente atraído por ella y así  miles de preguntas más.

El caso es que la realidad frecuentemente es mucho menos insidiosa y enrevesada. Al igual que en el caso de las mujeres, la causa de la falta de apetito sexual de los hombres es múltiple y tanto física como emocional. El hombre puede estar pasando en determinada edad por un período de desequilibrio hormonal (fase de menopausia, en este caso, denominada “andropausia”, a partir de una determinada edad en la que bajan sus niveles naturales de testosterona), puede estar padeciendo alguna afección crónica como la diabetes o simplemente estar físicamente y mentalmente agotado por las actividades diarias, al igual que las mujeres. Si además de ello, la relación de pareja está pasando por una fase de tensión, cansancio  e insatisfacción general, el cóctel que lleva a la desgana sexual está servido.

¿Cómo despertar el deseo sexual?

Hay que tomar la iniciativa, y para ello, hay algunos pasos que las mujeres pueden dar para mejorar el apetito sexual de sus parejas:

Tener en cuenta su botiquín. ¿Está tu pareja o marido tomando anti-depresivos que pueden estar afectando a su apetito sexual? Hay otros medicamentos y para-medicamentos que también conllevan una pérdida deseo sexual. Los llamados beta-bloqueadores y los ansiolíticos también pueden presentar estos indeseables efectos secundarios. Si tu pareja está tomando algún medicamento que le esté provocado falta de apetito sexual, puede perfectamente consultarlo con su médico y encontrará alternativas que interfieran menos con su vida marital.
Hazle hacer ejercicio. No hay nada mejor para la salud sexual (y por extensión, la salud en general), que hacer mucho ejercicio. Iros ambos a dar un largo paseo después de la cena o apuntaos en un gimnasio a un equipo o grupo que practique algún deporte o ejercicio en concreto. Cuánto más activos seáis los dos, mejor será vuestra vida sexual.
Anímale a pedir hora en un médico. Si él ha perdido el interés por el sexo, puede deberse también a una disfunción eréctil, que normalmente tiene fácil tratamiento. Muchos hombres, si notan, aunque sea mínimo, que existe un fracaso o debilidad, evitarán completamente el acto sexual. Por lo que, al mejorar las funciones eréctiles con el tratamiento que prescriba el médico, la mayoría de las veces también volverá su apetito sexual. Un médico también puede revisar sus niveles de testosterona, vital para las funciones sexuales masculinas y que suele disminuir con la edad.
Ayúdale a combatir el estrés. El estrés provocado por el trabajo o por cualquier otra circunstancia de la vida muchas veces puede con la persona. Si tu pareja o marido está en esta situación necesitará el máximo apoyo por tu parte. Anímale a buscar asistencia, ya sea tuya, de un buen amigo o incluso de un terapeuta especializado. Con cualquier problema, siempre es mejor hablar de él y buscar una solución entre los dos. Los estudios realizados sobre falta de deseo sexual en la pareja demuestran que los mejores resultados a la hora de hacerle frente se obtienen siempre cuando existe una estrecha comunicación y cooperación entre ambos miembros de la pareja.i-disfuncion-erectil
Hablar de ello. No conviene esconder el tema debajo de la alfombra. Si tú deseas una mayor actividad sexual es mejor que lo hables con tu pareja. Y asegúrate de no hacerlo en un tono de confrontación. No lo acuses ni lo insultes aunque sea indirectamente (“se me ocurren un montón de hombres con los que pudiera haberlo hecho”). En vez de ello, plantea el tema del  siguiente tenor: “Veo que estamos teniendo sexo con una frecuencia menor a que solíamos. Lo echo de menos, echo de menos el estar contigo, echo de menos sentirme parte de ti. ¿No podríamos hacer algo para que vuelva a ser como antes?”

Abre tú el  juego. No te quedes sentada y esperando a que él haga el primer movimiento. Si quieres más sexo en tu vida de pareja, se tú el cambio que lo produzca. Bésale apasionadamente por las mañanas, sorpréndele en la ducha o cuando menos se lo espere, sé generosa con halagos y positiva en tus comentarios “después de”. Con ello le harás sentir sexy y deseable y a él automáticamente le cambiará el humor y el apetito.

Ayúdale a tomar las decisiones más sanas. Una copiosa cena y unas cuantas copas de vino pueden parecer una forma fantástica de terminar el día pero también os pueden dejar demasiado cansados a los dos para tener luego una sesión de sexo. Prepara comidas ligeras, nutritivas, limita la ingesta de alcohol (de ambos) y en vez de pasar una velada frente a una pantalla, probad con hacer algún tipo de actividad que implique ejercicio físico. No solo será bueno para la salud en general, el ejercicio incrementa también el deseo sexual. En cualquier caso, se trata de obligaros a salir, a ti y a tu pareja, de la zona confortable y cómoda en la que os habíais instalado. Cuanto más descubráis juntos fuera de esa rutina ¡más disfrutareis después en el dormitorio!


Por último y no menos importante: no es infrecuente que la gente, tanto si son hombres como si son mujeres, pase por periodos de baja actividad sexual. Lo esencial, llegado ese momento, es no perder el hilo conector de la pareja, es continuar en comunicación, porque si esa comunicación y compenetración no se interrumpe o cesa del todo, las posibilidades de que la relación de pareja y el deseo y placer sexuales vuelvan para superar ese bache,  son muy grandes.

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El tamaño importa… un poco

El tamaño del pene, ¿de veras importa? Esta es la pregunta que ha suscitado todo tipo de debates a lo largo de los años y que investigadores australianos han querido responder a través de un enfoque científico. Según sus resultados, las mujeres tienen en cuenta el tamaño del sexo de los hombres. Sin embargo, su silueta les importa mucho más.

Estudios anteriores del mismo equipo científico revelaron que las mujeres prefieren a los hombres corpulentos, con hombros anchos y caderas estrechas (en forma de V, en vez de pera). Intrigados por el tamaño relativamente importante del sexo masculino en relación a otras especies animales, han querido saber si esta característica podría ser el resultado de una selección que las mujeres han realizado a lo largo de los años.

Para responder esta pregunta, los investigadores seleccionaron a 105 chicas de veintiséis años de media y les mostraron alrededor de cincuenta imágenes numéricas con siluetas masculinas (con diferentes ejemplos de hombros/caderas) y con medidas (tamaño del pene en reposo) distintas. Tras visualizar las imágenes proyectadas a tamaño real, cada una tenía que apretar las teclas que traducían de forma anónima sus preferencias. Sus opiniones pueden considerarse implacables, porque la mayoría respindió en tres segundos (y aún más rápido en el caso de las imágenes menos valoradas). El autor principal, el profesor Michael Jennions, describe el estudio y los resultados en el vídeo que aparece a continuación.

Resultado: la forma del busto es el factor determinante y a partir del cual las mujeres hicieron su elección. Los investigadores estimaron que el 80% de su decisión se basaba en ese factor. Pero, entre los demás criterios, el tamaño del pene era tan importante como el tamaño global (un 5,1% y un 6,1% respectivamente). A partir de cierto tamaño (7,6 cm en reposo), el tamaño del pene ya no constituye un factor importante. Sin embargo, el estudio no ha podido establecer el tamaño exacto del pene que puede tener un efecto redhibitorio sobre la mujer (algunas imágenes presentaban penes en reposo de 13 cm; el tamaño medio del órgano masculino en reposo oscila alrededor de los 9,5 cm).

Pero estas medidas íntimas no tienen un efecto independiente a los otros criterios. En otras palabras, si un hombre es bajito y luce una silueta en forma de pera, tener un pene grande no le hará más seductor… A la inversa, en el caso de siluetas más corpulentas, el tamaño del pene es un factor a tener en cuenta.

Los resultados no parecen estar relacionados con la edad o la experiencia sexual de las mujeres interrogadas. Esto hace pensar a los autores del estudio que se trata de un reflejo innato, o de una influencia cultural que, a lo largo de los años, ha establecido una selección natural de los hombres con penes más largos.

“Los humanos tienen un pene un poco más largo y grueso en comparación con otros primates. Se ha sugerido que (antes de que el ser humano llevara ropa) las mujeres consideraban el tamaño del pene como uno de los factores decisivos a la hora de escoger un compañero, pero lo cierto es que no hay datos suficientes para verificar esta hipótesis. Nuestros resultados dan a entender que el hombre tiene el pene más grande porque la mujer, desde el inicio de los tiempos, se ha decantado por parejas bien dotadas”, concluye el doctor Brian Mautz, coautor del estudio.   


Sin embargo, hoy en día el tamaño del pene no es un argumento que se pueda valorar fácilmente… y, en general, solo importa en una sola etapa de la seducción. Así pues, caballeros, si queréis ganar sex-appeal, ¡el mejor modo es trabajar la silueta!

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5 factores que afectan la sexualidad masculina

La sexualidad masculina ha estado siempre marcada por una serie de mitos que le han otorgado características, en ocasiones, equivocadas. Esto ocasiona ciertos temores y situaciones que afectan el desempeño sexual masculino

El miedo a no cumplir las expectativas provoca que, de acuerdo con el Dr. Raúl Valdebenito, urólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, la ansiedad esté presente en la vida sexual de los hombres, olvidando que el sexo es un arte lleno de habilidades y destrezas que se deben ir aprendiendo.
 
Por ello,  te presentamos algunos factores que afectan la sexualidad masculina:

1. Las mujeres activas y con experiencia en la cama le quitan seguridad al hombre, acostumbrados a tomar la iniciativa sexual, lo que genera en ellos desconcierto, preocupación y ansiedad.
 2. Tener un mal desempeño en la cama. El buen sexo es algo que se debe practicar y tener los conocimientos para poder desempeñarse correctamente, y éstos se aprenden a través de la comunicación con la pareja y de la observación durante el acto sexual. Muchos hombres no toman en cuenta esto.

3. El aspecto psicológico en un hombre es, generalmente, su principal problema al momento de mantener una buena relación sexual. Sus temores ante un mal desempeño, sus expectativas, el rechazo y la insatisfacción femenina o el temor a ser comparado con parejas sexuales anteriores, marcan su forma de actuar.

4. Miedo a las disfunciones sexuales. Por lo general, los hombres responden casi instintivamente, siendo frecuente la eyaculación precoz sobretodo si las relaciones son esporádicas y a la ansiedad.

5. Preocupaciones y estrés. A partir de los 30 años, un hombre generalmente vive una relación de pareja y una vida laboral intensa. Las preocupaciones laborales y económicas generan estrés, que afecta el desempeño sexual.

Hoy en día toda disfunción sexual tiene solución. Se pueden emplear medicamentos, inyecciones intrapeneanas, o dispositivos de aire, entre otras cosas.


La inseguridad en el desempeño sexual de los hombres puede tratarse a través de terapias conductuales, de pareja o un tratamiento con medicamentos, de acuerdo con los especialistas.

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Cómo agrandar el pene sin dolor y de forma efectiva

Si quieres saber cómo agrandar el pene, debes estar consciente de que puede lograrse sin molestias ni sacrificios. Es posible agrandar el pene de manera natural y sin sufrir dolor, a través de distintas formas y métodos.

Si tu pene es más pequeño que la media mundial, o simplemente quieres agrandarlo un poco para complacer más a tu pareja, entonces debes prestar atención a la información de este artículo.

alargamiento de pene

¿La testosterona puede aumentar el tamaño del pene?

La testosterona es una hormona que se produce en el cerebro y es segregada por medio de los testículos. Esta hormona esteroidea sexual se encarga del desarrollo de las características del sexo masculino.

Si la producción de esta hormona es estimulada de la manera correcta, se pueden lograr excelentes resultados para alargar el pene naturalmente. Así como también, para solucionar problemas de disfunción eréctil y evitar la eyaculación precoz.

Existen distintas maneras de lograr un aumento significativo de la producción de testosterona. Una de ellas es a través del consumo de suplementos alimenticios específicamente formulados para este fin. En OpiniónSalud ya hemos hablado de algunos de ellos, como por ejemplo: Testoultra, Rx24 o MaleXPro.

Es nuestra recomendación personal decirte que te mantengas alejado del consumo de esteroides y drogas que puedan poner en peligro tu salud, ya que los efectos secundarios son mucho mayores que sus beneficios.

También se puede estimular la producción de esta hormona sexual con el consumo de algunos alimentos cuya efectividad está científicamente comprobada.

Alarga tu pene cambiando tu dieta

Algunos de los alimentos que te ayudarán a alargar tu pene porque estimulan tus hormonas masculinas son:

Cebolla: Ayuda a fluidificar la sangre.
Plátano: Mejora la circulación.
Chocolate: Contiene flavonoides naturales (además sabe muy bien!).
Proteína: Es uno de los nutrientes más importantes para la salud masculina. También aumenta la cantidad de espermatozoides.
Germen de trigo: Es rico en arginina por lo que ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y producir erecciones más potentes.
Otra recomendación importante es que moderes tu consumo de alcohol y destierres el tabaco de tu vida. Todos tus esfuerzos para agrandar tu miembro pueden arruinarse por culpa de estas dos sustancias. Ambas tienen efectos negativos para tu salud e impiden un buen flujo sanguíneo.

Siempre lo repetimos, el agua es tu mejor aliada cuando de salud se trata. Respecto a esta dieta el agua te ayudará a oxigenar el cuerpo, manteniendo así la elasticidad en los tejidos de tu pene.

Diferentes técnicas de alargamiento del pene

Las técnicas de alargamiento del pene pueden ser naturales, químicas o quirúrgicas. Todas estas requieren de un tiempo prudencial para que los resultados sean visibles. Este es de al menos 6 meses.

Someterse a una cirugía plástica no es recomendable a menos que tu tamaño realmente sea muy pequeño y esté causándote otro tipo de problemas físicos. ¡Por ningún motivo se debe recurrir a este método sólo por el afán de tener un pene enorme!

Métodos quirúrgicos para alargar pene

Las cirugías para alargar pene son dolorosas y conllevan riesgos que no muchos hombres están dispuestos a asumir. El 90% de los hombres que consideran esta alternativa finalmente deciden no someterse a la cirugía luego de conocer con detalle el procedimiento y el post operatorio.

A este procedimiento quirúrgico se lo denomina faloplastía de aumento. Consiste en extraer la parte interior del pene y de esta manera, dependiendo de la longitud de salida y del hueso ilíaco, se puede conseguir un aumento de hasta 5 cm de largo.

Es importante destacar que durante el momento de cicatrización se corre el riesgo de que la cicatriz se infecte, lo cual puede interferir con el funcionamiento del pene a futuro y tensionar la piel generando una reducción del tamaño ganado.

Inyección de biomateriales en el miembro

Estas inyecciones prometen alargar y engrosar el pene de manera natural con mucho menos dolor que al someterse a una cirugía plástica.

Una de las técnicas utilizadas consiste en inyectar grasa del propio paciente. Pero esta técnica tiene resultados de muy poca duración, ya que el cuerpo absorbe la grasa inyectada con el tiempo.

Existen otros tipos de inyecciones de dudosa reputación en el ámbito clínico por desconocerse sus efectos secundarios; algunas de ellas implican la inyección de PMMA (Metacril) o silicona líquida. Estos materiales NO son reabsorbibles y pueden traer consecuencias irreversibles para tu salud.

Bombas peneanas o bombas de vacío

Estas bombas trabajan estimulando el flujo de sangre al pene, haciéndole crecer su tamaño en poco tiempo. Dichas bombas no tienen efecto a largo plazo, pueden usarse un poco antes del encuentro sexual como estimulante. También ayudan a combatir la disfunción eréctil.

Como aspecto negativo, las bombas peneanas son un método un poco invasivo. El pene se introduce en un aparato cilíndrico que se encarga de extraer todo el aire y crea un vacío que expande los vasos sanguíneos estimulando la circulación de la sangre hacia el pene.

Este método hace que el pene se ensanche naturalmente, pero, es preciso aclarar que el efecto es momentáneo.

Antes de usar una bomba peneana es necesario leer las instrucciones del fabricante al pie de la letra. No son todas iguales y debes tener en cuenta que de aplicar este método de manera errónea, puedes dañar tu pene de manera irreversible.

Cómo alargar el pene de forma natural y sin dolor

Si buscas aumentar medidas pero no quieres someterte a tratamientos dolorosos e invasivos, en esta sección te contamos cómo alargar el pene de forma natural, libre de dolor y procedimientos quirúrgicos.

¿Por qué alargar el pene de manera natural?

Los procedimientos quirúrgicos son costosos, arriesgados y dolorosos.
Necesitarías largos periodos de rehabilitación (O sea, nada de sexo).
Existen grandes probabilidades de no conseguir los resultados esperados.
El pene puede quedar completamente atrofiado, perdiendo sensibilidad y ocasionando problemas para orinar.
Tecnicas para alargar el pene naturalmente

Adelgazar
En realidad, esto no hará que tu pene se agrande pero debes saber que el exceso de peso hace que tu pene parezca más pequeño de lo que realmente es. Al adelgazar y eliminar el exceso de grasa en la zona pélvica, el pene se verá un par de centímetros más largo. Además conseguirás un mejor desempeño sexual.

Ejercicios de alargamiento
Hay cientos de ejercicios para el alargamiento de pene que son sumamente efectivos. Los más populares son los ejercicios del método Jelqing.

Los ejercicios son lo más efectivo, pero deben realizarse con cuidado y sin apuros. De no hacerlos correctamente, pueden causarse daños en los tejidos nerviosos o lesiones en el miembro.

Si te interesa conocer más sobre esta técnica de alargamiento del pene natural dirígete a nuestro artículo sobre ejercicios para el pene.

Cómo agrandar el pene con Titan Gel
Este gel crema es un producto de uso externo creado con ingredientes naturales y orgánicos. Son muchos los testimonios en la web que confirman la efectividad de este producto. Es el único en el mercado que se enfoca específicamente en el alargamiento del pene y no en problemas de rendimiento sexual, o disfunción. Infórmate leyendo más sobre Titan Gel en nuestra review. Haz clic en el enlace que está sobre el nombre del producto.

Conclusiones

En este artículo te hemos contado en detalle todas las opciones existentes para alargar tu pene. En primer lugar, hablamos de procedimientos quirúrgicos y métodos externos. Si bien en la mayoría de los casos no estamos de acuerdo con recurrir a ellos, no podemos negar su existencia. Además, estos son recomendados por el médico en casos específicos.

Los métodos naturales para agrandar tu pene sí son una opción a la que cualquier hombre puede recurrir. Muchas de ellas, además, tienen un efecto positivo en tu salud.

Si tienes alguna duda sobre estas técnicas de alargamiento de pene déjanos un comentario aquí debajo. ¿Has probado alguna de ellas? ¿Conoces alguna de la cual no hayamos hablado? Comparte tu testimonio con la comunidad.

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